No. 445; Mi alma mater

MI ALMA MATER

Fotografía Carátula: Pedro Baquero Másmela

Sandra Soler Castillo

ALMA MATER O LA EMBROLLA DE LA ACADEMIA

Por CARLOS FAJARDO FAJARDO

Cuando Pedro Baquero me entregó el manuscrito de su novela Alma Mater, con una cierta sonrisa de cómplice me advirtió que en ella encontraría, en buena parte, una radiografía de la realidad de nuestra vida académica universitaria. En efecto, sus páginas fueron develando las caras de una institución que ha desterrado sistemáticamente de sus esferas no sólo la idea de una academia crítica, reflexiva, polémica, sino al pensamiento nómada, creador, analítico, poético. Sus estructuras marchan más hacia una universidad prestadora de servicios y de gestión empresarial, que hacia una institución formadora de pensamiento resistente y re–existente, sensible, ético y estético. Es el síndrome de lo tecno–administrativo versus la pulsión critico-creativa, libertaria.

No otra atmósfera es la que se respira en las páginas de esta inquietante y estremecedora novela. El narrador, un profesor atormentado, atrapado entre el deseo de renunciar a la vida universitaria, tediosa y estéril, y el ser esclavo de un tramposo confort de funcionario oficial, que bien o mal le aseguran cierta comodidad y una futura pensión. El ninguneo, la marginalidad, el exilio, el destierro al silencio, es el destino del protagonista, quien paga “las culpas” por ser un desadaptado de las exigencias de la vida universitaria. Como un sonámbulo divaga por esta universidad de nuevo tipo, emprendedora, realista, es decir, indulgente y neoesclava. He aquí la suerte de los viejos académicos, de intelectuales y artistas: desterrados del ágora polemista, únicamente les queda pasear su incómodo cuerpo por las trampas burocráticas administrativas de una universidad en ruinas, destrozada.

“Algo tienen las burocracias que desaniman la creatividad. Las estructuras jerárquicas se llevan mal con la libertad creadora. Tienden al centralismo y a la hegemonía”, nos dice el poeta Gabriel Zaid. Entonces, el narrador sufre el gigantismo de dichas burocracias, gestionales y existenciales. Sin embargo, no registra su drama con una vacua queja, sino que, con irónica lucidez, hunde la aguja de la parodia en las llagas del sinsentido, en la agonizante imagen de una absurda y aburrida existencia académica.

La ironía es ante todo una apuesta crítica que cuestiona, desmitifica las verdades de las mentiras y las mentiras de las verdades. Las páginas de esta novela están cargadas de ese escepticismo lúcido que el protagonista transporta como piedra de Sísifo, volviendo sobre ella para sentir de nuevo el absurdo, el vacío, el tedio que lo llena todo. Ironía que al desgarrar el velo, muestra el trasfondo de un escenario donde los actores se mueven cual marionetas prisioneras, adoctrinadas en la fe de sus manipuladores. Así, por ejemplo, en la figura del burócrata Lisímaco Ladino se sintetiza con sarcasmo a los funcionarios administrativos que, con astucia, audacia y viveza de reptiles, se arrastran tras las espaldas de sus jefes de turno, para conseguir puestos, sin importarles su dignidad ni la de los otros. Este personaje es la imagen de los mandos medios que se transforman en agentes promotores de la destrucción de la universidad humanística, para imponer una empresa efectista, administrativa, de competencias, destrezas, habilidades y de expertos ecónomos. “Así es la universidad en todas partes, o hace negocios o desaparece. Es el nuevo espíritu de la universidad del Siglo XXI”, sermonea el futuro Senador Lisímaco.

Burlándose de dicha condición, el anónimo narrador está a punto de renunciar a su rutinario y ridículo trabajo y a su inútil vida. Al caricaturizar el mundo académico, lanza una mueca de rabia y de impotencia ante semejante insoportable Leviatán de mediocridad. Desacraliza y desentroniza una y otra vez a estudiantes, coordinadores, a colegas, a mandos medios administrativos; a su esposa Sonia; a los procesos de acreditación –esa embolia de la academia mal llamada de Alta Calidad–; a la estandarización de las pruebas Saber Pro; a la investigación estéril e inútil; a intelectuales de café y poetastros de salón; a los turistas académicos que viajan a cuanto evento y encuentro puedan, como relacionistas públicos; y a su amante Anaís Fonseca, quien, con su apariencia contracultural, fluctúa entre el deseo de abandonarlo todo y el sueño de ser al fin y al cabo, una funcionaria eficiente, de confianza y obediente a la institución.

En un momento, el narrador pregunta: “¿Qué somos hoy los profesores universitarios? Una casta caída en desgracia que perdió prestigio y credibilidad, sometida al escrutinio externo y obligado a rendirle tributo a la eficiencia. Una estirpe de ídolos vencidos por las lógicas de la administración y del mercado. Una masa amorfa de competidores en una carrera de obstáculos, dispuestos a eliminarse mutuamente, a hacerse zancadillas, para asegurarse una plaza el próximo semestre. Una horda de burócratas dedicados a rellenar formatos para demostrar en el papel su idoneidad”.

Tal es la visión del mundo universitario que aquí se retrata, donde al docente se le ha reducido a ser un funcionario legitimador de la multifuncionalidad; un servidor condescendiente que transmite, gestiona, defiende, ejecuta, difunde las normas del establecimiento; un tecnoadministrador de la academia empresarial. No hay espacio para impulsar lo nuevo a contracorriente y, por supuesto, para aquel que, en palabras del poeta Saint John Perse, rompe la costumbre.

Desde el fondo del abismo vital y académico, surgen estas desgarradoras verdades que más que risa dichosa son muecas de orfandad y desdicha. La novela, con un cierto nihilismo anárquico, pone en crisis a los legitimados y poderosos estamentos de una institución que se ha convertido en un malestar para intelectuales, artistas y profesores creadores. De allí que en ella se fusionen, de forma fecunda y magistral, la voz del novelista con la del ensayista; el conocimiento intelectual y la pulsión poética. Ambas se retroalimentan y se integran. Creación y pensamiento, Poiesis y entendimiento. Alma Mater sintetiza la idea de una narrativa creadora de inquietantes preguntas. De por sí, en esta novela se edifica una escritura de ideas que reflexionan el drama y no se limitan a padecerlo. Quizás sea este su mayor aporte, pues dialoga con la gran tradición novelística que, al decir de Milán Kundera, nos ofrece “metáforas que piensan”. Es posible que esta novela sea, como siempre sucede con la verdadera escritura, una autobiografía del autor, cierta radiografía de sí mismo. Ese alter ego del novelista explica la pulsión irónica detrás de la trama. “Desconfiemos de aquellos que no se ríen de sí mismos”, nos recuerda Robert Frost. Y esa risotada, fuerte y perversa, lleva también al lector a reconocerse como protagonista, y no solo telón de fondo de lo narrado.

“¿Cuánto de las vivencias del escritor quedan enredadas en las páginas que escribe?” reflexiona Antonio Tabucchi, y es claro que en los textos que escribimos quedan nuestros espectros y fantasmas, nuestras almas errando de forma consciente e inconsciente, cual realidad paralela dentro de la ficción. Citando de nuevo a Tabucchi, tal vez escribimos “nuestras autobiografías ajenas”.

Pedro Baquero ha escrito una novela que no sólo muestra, sino que denuncia el estado actual de nuestra cultura universitaria, labor por cierto bastante arriesgada y valiente. Denunciar, con lucida ironía, provoca en este país urticaria, enferma a muchos de envidia, pone ante el paredón de críticos sicariales al escritor. Este se expone a ser víctima de peligrosos estallidos de cólera, a vituperios y juicios más que estéticos, morales. Tal es su apuesta y desafío. De allí que, a manera de estocada final, el narrador lance esta acertada sentencia “los poetas no tienen nada que hacer aquí. Academia mata poesía, dice Gonzalo el poeta”.

Bogotá, octubre 22 de 2016

RODOLFO HASLER

LA URRACA EN EL CUADRO

XI

(Iluminación)

Una luz indecisa se pierde en el horizonte,

quisiera llevar el trance a una nueva dimensión

es la luz del ópalo de fuego, quemadura de cuarzo

desesperante que intenta un epitafio

una luz, un descalabro en la herencia familiar

dibuja el rostro afligido de la parca

con suavidad lo tocas y su brillo atrae al recuerdo,

óxido del paso acelerado de la vida,

un desliz en el silbo de la palabra,

un amor senil, un desprendimiento del espíritu,

la abundancia de lodo acumulado por la lluvia,

en el pico del ave se aleja la esperanza,

un reflejo que busca su solución en el aire.

XII

Ardes al dormir del lado luminoso de la cama,

sin posible retorno, eternamente volcado en un sentido.

XIII

Pájaro, huye al zarzal más desolado,

a la torre abolida donde nadie resiste,

la fuerza limpia de la devastación,

el seco tiento de la ceniza.

XIV

La urraca se va

Viene el perro

(caminando por São Paulo)

Desde su lomo pasas la mano hasta el corazón,

al amanecer nadie recoge su cuerpo exhausto

mordido

en la cuneta

sin suerte,

refugio hirsuto donde maltratar la palabra,

juega la apuesta del amor, pasarán diez años, ya la carne ahumada,

muerta la carcasa de la piedad aparece el espanto de su colmillo,

no podrá cantar, ni decir, ni escribir,

un ápice de susurro

hurga en el pecho del perro,

cuerpo violado, cuerpo sin ternura,

donde

queman

las vísceras,

te ganas la larga disolución

del olvido olvido.

* RoRodolfo Häsler nació en 1958 en Santiago de Cuba y desde los diez años reside en Barcelona. Tiene editados los siguientes libros: Poemas de arena (Editorial E.R., Barcelona, 1982), Tratado de licantropía (Editorial Endymión, Madrid, 1988), Elleife(premio Aula de Poesía de Barcelona 1992, Editorial El Bardo, Barcelona, 1993), De la belleza del puro pensamiento (beca de la Oscar B. Cintas Foundation de Nueva York 1993, Editorial El Bardo, Barcelona, 1997), Poemas de la rue de Zurich (Miguel Gómez Ediciones, Málaga, 2000), Paisaje, tiempo azul(Editorial Aldus, México D.F., 2001) y la plaquette Mariposa y caballo (El Toro de Barro, Cuenca, 2002). Ha sido incluido en Anthologie de la poésie cubaine du XXè. siècle (Les Éditions Patino, París, 1997), Nueva poesía latinoamericana (Ediciones de la U.N.A.M, México D.F., 1999), Antología de la poesía cubana (Editorial Verbum, Madrid, 2002), Poemas cubanos del siglo XX (Ediciones Hiperión, Madrid, 2002), Los poemas de la poesía (Editorial Praxis, México DF, 2003) y en Por vivir aquí. Poetas catalanes en castellano.1980 – 2003 (Bartleby Editores, Madrid, 2003). Es traductor asimismo de la poesía completa de Novalis y codirector de la revista Poesía 080 de Barcelona

DE LA LÍNEA AL ESPACIO

Una nueva exposición reúne a tres grandes figuras colombianas: Jim Amaral, Olga de Amaral y Ricardo Cárdenas, en las instalaciones del Museo de Arte Moderno de Bogotá, el próximo 25 de febrero a las 11 a.m.

*Fotografías

Diego Amaral

Cortesía de la Fundación Salvi

METAPHYSICA

Para llegar a ser presencia,

Significa aceptar

El reto de la ausencia

Antoine de Saint-Exúpery

CARTAS DE LOS LECTORES

MENSAJE PARA GABRIEL ARTURO CASTRO: Apreciado Gabriel Arturo: Excelente este artículo sobre los talleres literarios, interesante por su poder de delimitar y hacer reflexionar sobre lo que son, deben ser y deberían ser, sobre todo cuando hoy se ve que cualquiera que se gradúa en una carrera humanística, sin experiencia escritural y mucho menos lectural, va abriendo un taller de creación literaria, y uno ve a los participantes de estos talleres andando por ahí como zombis, dejando regueros de letras como jirones malolientes. Sí, la construcción de un camino hacia un lenguaje individual, la búsqueda de la propia voz con la ayuda amorosa de un trabajo colectivo, es todo lo opuesto a la práctica academicista de uniformar el conocimiento. Rafael Aguirre

QUERIDOS CONFABULADOS: Me gustó mucho su nueva sección Metaphysica. Ojalá que la mantengan porque nos ayuda a entrar en las mentes brillantes de grandes escritores y pensadores. Norberto Buendía Ortíz

AMIGOS DE CONFABULACIÓN: Alguna vez publicaron notas de cine y me agradaría sobremanera volver a encontrar en este espacio ese tema que no dudo tiene infinitos seguidores. Javier Restrepo

R/. Nuestras páginas siempre están abiertas a ese tipo de colaboraciones. Tan pronto tengamos una colaboración disponible, será publicada.

SEÑORES DE CONFABULACIÓN: Sé que con algunos de ustedes hace mucho que no me comunico, pero vale la pena reiniciar nuestra conversación. Quiero presentarles FILIE, un proyecto que estamos sacando adelante con un grupo de amigos. Queremos que nos acompañe a un conversatorio con dos destacados maestros de la enseñanza de la lectura, la escritura y la oralidad en Colombia. En la carta adjunta, están todos los detalles. La siguiente es la información central:

Los invitados, los profesores Fabio Jurado y Enrique Rodríguez, tendrán un diálogo alrededor de la pregunta: ¿Cuál es el papel de la lectura, la escritura, la oralidad frente a la situación actual colombiana y latinoamericana en los contextos de conflicto y postconflicto? Este primer encuentro se realizará el día sábado 25 de febrero en la Sala Múltiple de la Biblioteca Pública Virgilio Barco.

Un abrazo, Alonso Sáenz Montaño. FILIE Fundación Itinerarios de Lectura y Escritura

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